abril 07, 2010

OPK!

Pues ya se acabó marzo y se me pasó todo el mes sin contar ningún chisme nuevo. Ahora es cuando me redimo, aunque no esperen muchas emociones, eh? Aparentemente el tigre de 2010 está ocupado atendiendo los temblores y no me ha prestado tanta atención como su hermano el búfalo, o lo que haya sido en 2009.
En fin, vámonos por partes. Terminó febrero tranquilamente con la despedida de Crack, que ahora está en Madrid, y de Ferch, que está en Berlin. Platicar con él últimamente me ha hecho recordar mis primeros días en Alemania, cuando todo era raro para mí.
Después llegó el segundo parcial en la escuela, estrés, tareas, exámenes, pero al final me fue mejor que nunca, lo que me dio mucha alegría aunque me hizo sentir demasiado ñoña. Opté por contrarrestar el sentimiento 'nerdy' con fiestas y reuniones para compensar. Así, pues, en cuanto entregué mi último examen me trepé a un avión y me fui a la graduación de mi generación de LAEs en la UABC. Ese fin de semana estuvo padrísimo. Llegando a Tijuana, como siempre, Mr. López me llevó a mi casa, comimos -aunque no en Carl's Jr. como lo habíamos planeado porque era viernes de cuaresma- y un ratito después fui al acto académico en el teatro de la universidad. Tengo que admitir que me dio una sensación muy extraña el ver a mis compañeritos, muy crecidos y profesionales, subir a recibir sus respectivos diplomas. Sí, me dio gusto el reencuentro con todos, porque además mucha gente gracias a Dios me recuerda con cariño, pero hubo un momentito justo después de que pasara la primera persona con apellido 'Sánchez', en el que me quedé pensando: "Después de ella seguiría yo". Fue bastante bizarro, pero de todos modos estaba feliz y contenta como todos los que completaron ese ciclo, que para mí terminó cuando me vine a vivir acá.
Y bueno, además de las emociones y los reencuentros -porque aparte volví a ver a Chuy después de su intercambio en España y el cosito me trajo dulces de regaliz- pasaron las fotos, los abrazos y finalmente pude descansar tras una intensa semana. Al día siguiente fue la fiesta, que estuvo padrísima. La linda de Anaid me guardó un lugar y pude acompañar a todos los graduados en su noche especial. Luego fui un ratito al after, pero tuve que abortar la misión rápidamente porque mi papá se estresó de que anduviera en la calle a altas horas de la noche, especialmente porque era la noche del cambio de horario que adelantaba el reloj. Aún así me la pasé increíble y regresé a la escuela con actitud renovada.
Esa misma semana que volví, sucedió en campus Monterrey la balacera en la que murieron dos compañeros estudiantes. Así, unos días después inicié la organización de un evento para promover la unión como fuerza en contra de la violencia. Finalmente el evento no resultó lo que esperaba, pero la intención era buena y me quedé tranquila, aunque admito que un poquito descepcionada. Luego de eso -que por cierto fue el mismo día que el cumpleaños de mi hermana pequeña (FELIZ CUMPLEAÑOS, HERMANA! ♥)- enfrenté al primer taller vertical de Relaciones Internacionales en mi campus. En él aprendí, sí, además de que conocí a muchos de mis compañeros nuevos, pero definitivamente fue demasiado largo. Se trataba de buscarle solución a un conflicto en el Cáucaso, cosa que me pareció interesantísima, pero diez horas contínuas de investigación, trabajo y estrés contrarreloj me dejaron rendida para iniciar el springbreak.
Las vacaciones iniciaron con la graduación de mis amigos de Derecho de la UABC, que fue mi highlight de la semana. Es que originalmente iba a ir a Vallarta con mis amigos y mi familia me alcanzaría allá, pero después no se pudo y me fui a mi casa de último minuto justo saliendo del taller vertical. Mi plan era alcanzar a mis amigos en la playa, pero tampoco se pudo y ahí me quedé, en casa, mayormente sola y desocupada. La cosa es que muchos tenían trabajo y actividades todavía y casi no hice nada. Luego, el fin de semana fui a la playa con mis papás y mis hermanos unos días y así terminaron las cortas vacaciones que en realidad se sintieron demasiado largas y no fueron precisamente lo que esperaba.
Y bueno, no sé, como que mi humor está un poco por los suelos desde el 'break'. No he podido recuperarme y me preocupa un poco porque no quiero pasar otra vez por todo el rollo depresivo. Al principio sin querer me estaba aislando, pero ahora procuro tener contacto con la humanidad por si acaso en una de esas crisis me abandono y desaparezco, que se acuerden de mí. Espero recuperar el ánimo pronto porque es bastante extenuante toda esta situación. En fin, también espero contarles mejores y más interesantes noticias pronto.
Saludos muy especiales a la gente de Mexicali, tengan fé y paciencia y van a salir adelante tras el temblor. Saludos también a la gente de Tijuana que se asustó con todo el 'shaking'. Saludos a mi amiga la güera, que desde Rennes me ha tenido bastante entretenida con su telenovela, y en general a todos los que me leen. Sé que cada vez son más poquitos así que gracias por seguir ahí. Los quiero a todos.