agosto 02, 2010

quick update

Ok. Escribiré algunos higlights de los últimos meses para que se enteren de qué ha pasado y yo pueda volver a escribir en presente. Creo que no los enlistaré alfabéticamente porque mi memoria a esta hora de la noche está más bien en stand by, pero ahí les va.
Regresé a mis juntas de Schoenstatt. El camino ha sido un poco rocoso por aquello de que hay gente nueva y distintas ideas de hacia dónde caminamos como Juventud, pero estoy contenta de haberme acercado de nuevo a la Mater. Creo que en estos momentos su compañía me da seguridad (después les contaré por qué...), en fin. Hace algunas semanas incluso me tocó hacerla de staff en un evento schoenstattiano y me gustó mucho. Supongo que ya era hora de renovar ese aspecto.
También pasó la temporada de despedidas en Guadalajara. Los extranjeros han vuelto a sus respectivos países y vivimos un par de semanas de fiestas de clausura. De hecho fui al D.F. un finde con Clau y los chupitos. Fue un viaje super express, pero sin duda alguna fue divertido y bien aprovechado, aunque finalmente fue triste despedirnos. Hacía muchos años que no visitaba el Museo de Antropología, y más años que no paseaba en Xochimilco. Una experiencia bastante sui generis, if you ask me, pero aparentemente es un must en la capital. También hacía mucho tiempo que no compraba una cámara desechable, fue medio raro.
Por Dios! Estoy recordando ese par de semanas entre fin de semestre e inicio de verano! Sí, fue más o menos así: entregué mi último ensayo en la escuela y me largué a México una hora después. Regresé el lunes por la madrugada porque Claudia tenía que estar aquí temprano para trabajar en su proyecto de Cisco (que por cierto al final ganó), el martes empaqué mis cosas de nuevo y me largué a Monterrey. Pff. A las 5:30 de la mañana estaba saliendo de mi casa rumbo al aeropuerto con destino la graduación de Armando. Fue cansadísimo, especialmente después de que la jornada viajera había iniciado el viernes anterior. Me reencontré con Pam -mi ex-vecina y compañera de la prepa- y fue super bizarro recordar tantas cosas viejitas, más porque tenía desde nuestra graduación que no la veía. Y bueno, la fiesta de los ingenieros civiles estuvo super. Me divertí muchísimo pero terminando me fui en vivo al aeropuerto para volver a casa. Llegué acá como a las 9 de la mañana, absolutamente exhausta, y manejé una hora hasta mi camita. Gracias a Dios no me quedé dormida al volante, de verdad estaba OUT de cansancio. Ah! pero que se le ocurre a mi mamá llegar ese mismo viernes. O sea, a las 12 del día (ojo: 3 horas después de que yo cayera en coma debido a una semana de desvelos y malpasadas) me llama y me pide que la recoja a.s.a.p. en el centro. Pues ahí voy, buena hija como soy. Por supuesto que fue chido ver a mi mami y mi hermana -que vino a competir la Olimpiada Nacional- aquí, pero claro está que, durante su estancia en la ciudad, mi má' me trajo de chofer, haciendo mil cosas y visitando millones de lugares. Y encima me cuestionaba que por qué siempre estaba yo cansada. Ha.
Bueno, pues esa misma semana que tuve visita empezó el verano, así que no había ni empezado a recargar pilas cuando ya estaba yendo a la escuela como 7 horas diarias. En fin, el verano se caracterizó por ser a) tedioso y b)mes del mundial de futbol. Tengo que admitir que me dejé llevar por la fiebre futbolera mientras duró. Aprendí datos, estadísticas, tendencias y memoricé veintenas de jugadores. También festejé los triunfos de México como si y hubiera metido los goles, y permanecí atenta aún después de la eliminación. Mis pronósticos -que obviamente favorecían a Alemania- no se cumplieron, pero finalmente el triunfo de España me hizo acreedora a una buena fiesta todo-pagado por parte de mi querida familia (o sea mis amigos los borrachos). Verán, en una de esas fiestas intensas de celebración del orgullo patrio -cuando México venció a Francia- Omar armó una quiniela y a mí me tocó España, so, gané. Que por cierto ese fue el último día que vi a Carlito en México, el último de los valientes chupis en irse del país.
Anyways, el fin del verano fue bastante acelerado. Sucedieron demasiadas cosas y fue una especie de crisis que aún estoy superando. Después escribiré todo lo que pasó porque como update ya ha sido demasiado por hoy. Saludos a quienes lean. Wera, me encanta que estés de regreso. Saludos con cariño a los extranjeros que vinieron a ganarse un pedacito de nuestro corazón y ahora se lo han llevado con ellos de regreso a casa. En especial a los chupis, que sepan que les echamos de menos por aquí. Así me despido. No tengo consejos de vida, ni frases motivacionales, así que bae.