Y colorín colorado, este cuento se ha acabado. Después de veintitantos días de viaje por Europa, me encuentro sentada en la sala C-14 del aeropuerto internacional de Frankfurt, esperando mi vuelo de regreso a casa. Ayer en la mañana salí de Amsterdam rumbo a Colonia, recogí mis cosas, me despedí amargamente de la ciudad y de una amiga, y me vine a dormir acá para estar lista temprano para venirme al aeropuerto. Me esperan 12 horas de vuelo, pero me siento optimista. Dicen que los viajes de regreso siempre se sienten mas cortos, y tal vez sea verdad. Es que ya estoy esperando pisar suelo americano. Ver caras familiares, que además da más gusto ver después de un tiempo lejos... Además estoy exhausta. Fijo me quedo dormida en cuanto cierre los ojos.
Por supuesto que también estoy triste. O sea, no me gusta mucho el drama pero tengo que admitir que sentí algo feísimo adentro cuando me subí al tren en Colonia. Después de tantos meses, se convirtié en mi casa, y un pedacito pequeño de mí se queda ahí. Pronto volveré, o al menos eso espero. O aunque no sea pronto, me conformo con volver.
De todos modos los recuerdos y experiencias que me llevo, pues ya nadie me los va a quitar. Basta con cerrar los ojos para sentirme adentro del Dom que tanto voy a extra{ar... De verdad, si no midiera como 200 metros y pesara millones de toneladas, yo la treparía al avión conmigo nams para no echarla de menos. Pero ni modo, no se puede y es la hora de volver a la realidad. No es que hubiera estado en la fantasía aáa en Europa, pero se siente rarísimo pensar que volveré a la realidad realidad... o sea, a la rutina, a la escuela, a los pendientes, hasta a los pesos mexicanos! Me acostumbré rapidito y desarrollé un gran cariño por este país que me acogió esta mitad de año.
Todavía no lo puedo creer. Como les decía antes, si ni siquiera me había hecho a la idea de que vivía en Alemania después de unos meses, ahora cómo voy a creer que ya se acabó esta vida y que en unas horas habré dejado todo esto atrás y muy lejos?
No me malinterpreten eh? Ante todo estoy contentísima y muy emocionada de volver, pero es inevitable el sentimiento encontrado. Ahora sí que como dice mi mamá, "no me ha caído el veinte". A ver cuando me hago a la idea de que viví en Alemania, viajé como por 20 ciudades de Europa, y de pronto ya es hora de regresar...
Despues les iré contando con más calma del último viaje que hice. Lo que sí les adelanto es que estuvo intensiiiiiisimo y estoy MUY cansada. Me urge llegar a mi país, sentirme en casa y darme también un tiempo para descansar, porque en un mes se acaban las vacaciones y tendré que volver a la rutina ahora sí en serio.
Por lo pronto me despido. En una hora y media, más o menos, abordaré el avión. Espero verlos pronto a todos. El cielo esta medio nubladón, pero el ánimo anda por los cielos de las ansias por ver a mi familia y amigos. Los quiero mucho a todos. Gracias por seguir mi aventura por Europa. Espero tener la oportunidad de compartirles en persona y a detalle lo que no se vio en este espacio.
Un abrazo fuerte. Que Dios los bendiga y nos vemos más temprano que tarde, si Dios quiere.

