Natalia: me vas a tener que perdonar pero no fui al museo de chocolate. La cosa es que hicieron la fiesta de bienvenida un día antes y no se les ocurrió que a las 11 de la mañana todo mundo iba a seguir dormido. A mí me dio un poquito de pesar porque pues lo organizaron para los que estamos de intercambio aquí y ninguno de los international students fuimos. Qué pena! Pero ni modo, al fin el museo de chocolate no va a ninguna parte, se va a quedar ahí para cuando quiera ir y no ande desvelada. Luego, cuando vaya, les platico si era cierto o no que es la octava maravilla.
La verdad me la pasé bien en la fiesta. Conocí muchísima gente y bueno, pues estuvo bien aunque la verdad terminé cansadísima. Ah porque aparte mis amigas no iban a ir y como quedé de encontrarme con las demás niñas en el lugar, pues me tocó perderme oooootra vez con los muchachos. De veras no sé cuál es su problema con las direcciones y los mapas. ¿Será porque son hombres? Ya sé que es grosero generalizar pero es la impresión que me da. Entonces caminé como una hora en círculos antes de encontrar el dichoso club, o sea que a la hora que llegué disque a divertirme ya andaba bieen cansada. Ya claro, puse mi mejor actitud y de todas maneras me divertí pero eso sí, el sábado dormí hasta la tarde. Saben? Esto de las perdidas y las caminatas interminables me está ayudando a ejercitarme. De verdad, si quieren dejar de gastar en gimnasios, vénganse a Alemania que aquí igual tienes que caminar a donde sea que quieras ir.
Algo que noté es que la gente sigue acercándose a mí para cualquier tontería. Tipo ayer en el u-bahn un muchacho me empezó a hacer plática casual. Sin ninguna finalidad, sólo por matar el tiempo. ¡Pero eso es rarísimo! Aquí no es normal que platiquen con extraños, vamos, ni siquiera es normal que sean amables. Sin embargo yo he de tener una cara super amigable o no sé, pero siento como que le inspiro confianza a la gente random en la calle. Está bien, por lo menos no me aburro en el u-bahn. Obviamente jamás doy ningún tipo de información privada, a lo mucho platico del clima o de las noticias o de las calles. Aclaro esto para que no se preocupen. Que por cierto el chavo ese que conocí ayer, bueno, no que "conocí" porque ni sé su nombre ni lo volveré a ver nunca. El muchacho ese pues, era italiano. Me pareció de lo más chistoso hablar italiano en Alemania cuando iba a casa con mi amiga española. Estoy viviendo en carne propia el fenómeno de la globalización. Y lo más suave es que me comunico en distintos idiomas y con gente que jamás me imaginé que existía. Mamá y papá: gracias por mi educación.
También hoy que bajé resignadamente a usar las lavadoras, porque ya no podía seguir lavando a mano, conocí a un vecino. Otro ente partícipe de la globalización. Casi todos los que viven aquí son estudiantes y efectivamente, este muchacho va a la escuela aquí cerca. Pero el caso es que le pregunté cómo demonios se usaban las máquinas y amablemente me explicó. Ya cuando metí mi ropa y todo, platicamos un poquito. Martín, también hablaba español. Resulta que nació en Perú, pero lo adoptaron unos alemanes de pequeño. Después, aprendió el idioma porque vivió unos años en Guatemala y viajó unos meses en México. No sé, toda la gente que he conocido tiene historias que involucran muchos países. Y yo? Bueno, yo solamente soy mexicana. A mucha honra, por supuesto.
Ayer mis amigas me dijeron exótica. Muchas cosas me habían dicho desde que llegué aquí. De mis ojos oscuros, de mi piel "morena" de mi cabello castaño, pero ¿exótica? Además me lo dijeron las niñas! No sé qué show pero me están ubicando en un concepto totalmente distinto al que estoy acostumbrada. En México no soy exótica. Chistosa, tal vez, pero no EXÓTICA en toda la extensión de la palabra. El problema es que ya me estoy acostumbrando a que me levanten la autoestima. Así que cuando regrese a México me tendrán que chulear como lo hacen aquí eh? jaja Lo bueno es que soy niña, porque aquí dicen que las mujeres latinas somos lindas pero los hombres son horribles. Los dos chavos mexicanos que hay pues sí son morenitos y chaparritos. A lo mejor se imaginan que todos son así, o no sé, pero el caso es que las mujeres somos un hit y los hombres son Speedy González.
Ahora los dejo porque bajaré a checar que mi lavadora no haya explotado. Además de que tengo que bañarme y cambiarme porque me invitaron al cine. Solo hay un cine en la ciudad que proyecta las películas en su idioma original (en todos los demás están traducidas al alemán) y tienen muy poquitas películas y muy poquitos horarios así que no quiero llegar tarde. ¿Sí les conté de la vez que los muchachos me pusieron a ver una película en ruso? No recuerdo si ya les platiqué pero la cosa es que no entendí ni papa. Ellos se reían y yo silbaba en mi mente y volteaba a ver el techo. Después les pondré una película mexicana. Digo, para desquitarme. ¿Alguna sugerencia? Espero sus comentarios.
Cuídense mucho & pórtense bien. Escuchen Samba pa' ti de Carlos Santana, que fue la canción de ayer... Procuren no salir porque a pesar de que es SUNday, el día de soleado no tiene nada. Ahora sí que, como diría Pedro Infante, parece que va a llover, el cielo se está nublando. Les dejo un beso. Gracias por haber leído.
Tschüss!
(:
La verdad me la pasé bien en la fiesta. Conocí muchísima gente y bueno, pues estuvo bien aunque la verdad terminé cansadísima. Ah porque aparte mis amigas no iban a ir y como quedé de encontrarme con las demás niñas en el lugar, pues me tocó perderme oooootra vez con los muchachos. De veras no sé cuál es su problema con las direcciones y los mapas. ¿Será porque son hombres? Ya sé que es grosero generalizar pero es la impresión que me da. Entonces caminé como una hora en círculos antes de encontrar el dichoso club, o sea que a la hora que llegué disque a divertirme ya andaba bieen cansada. Ya claro, puse mi mejor actitud y de todas maneras me divertí pero eso sí, el sábado dormí hasta la tarde. Saben? Esto de las perdidas y las caminatas interminables me está ayudando a ejercitarme. De verdad, si quieren dejar de gastar en gimnasios, vénganse a Alemania que aquí igual tienes que caminar a donde sea que quieras ir.
Algo que noté es que la gente sigue acercándose a mí para cualquier tontería. Tipo ayer en el u-bahn un muchacho me empezó a hacer plática casual. Sin ninguna finalidad, sólo por matar el tiempo. ¡Pero eso es rarísimo! Aquí no es normal que platiquen con extraños, vamos, ni siquiera es normal que sean amables. Sin embargo yo he de tener una cara super amigable o no sé, pero siento como que le inspiro confianza a la gente random en la calle. Está bien, por lo menos no me aburro en el u-bahn. Obviamente jamás doy ningún tipo de información privada, a lo mucho platico del clima o de las noticias o de las calles. Aclaro esto para que no se preocupen. Que por cierto el chavo ese que conocí ayer, bueno, no que "conocí" porque ni sé su nombre ni lo volveré a ver nunca. El muchacho ese pues, era italiano. Me pareció de lo más chistoso hablar italiano en Alemania cuando iba a casa con mi amiga española. Estoy viviendo en carne propia el fenómeno de la globalización. Y lo más suave es que me comunico en distintos idiomas y con gente que jamás me imaginé que existía. Mamá y papá: gracias por mi educación.
También hoy que bajé resignadamente a usar las lavadoras, porque ya no podía seguir lavando a mano, conocí a un vecino. Otro ente partícipe de la globalización. Casi todos los que viven aquí son estudiantes y efectivamente, este muchacho va a la escuela aquí cerca. Pero el caso es que le pregunté cómo demonios se usaban las máquinas y amablemente me explicó. Ya cuando metí mi ropa y todo, platicamos un poquito. Martín, también hablaba español. Resulta que nació en Perú, pero lo adoptaron unos alemanes de pequeño. Después, aprendió el idioma porque vivió unos años en Guatemala y viajó unos meses en México. No sé, toda la gente que he conocido tiene historias que involucran muchos países. Y yo? Bueno, yo solamente soy mexicana. A mucha honra, por supuesto.
Ayer mis amigas me dijeron exótica. Muchas cosas me habían dicho desde que llegué aquí. De mis ojos oscuros, de mi piel "morena" de mi cabello castaño, pero ¿exótica? Además me lo dijeron las niñas! No sé qué show pero me están ubicando en un concepto totalmente distinto al que estoy acostumbrada. En México no soy exótica. Chistosa, tal vez, pero no EXÓTICA en toda la extensión de la palabra. El problema es que ya me estoy acostumbrando a que me levanten la autoestima. Así que cuando regrese a México me tendrán que chulear como lo hacen aquí eh? jaja Lo bueno es que soy niña, porque aquí dicen que las mujeres latinas somos lindas pero los hombres son horribles. Los dos chavos mexicanos que hay pues sí son morenitos y chaparritos. A lo mejor se imaginan que todos son así, o no sé, pero el caso es que las mujeres somos un hit y los hombres son Speedy González.
Ahora los dejo porque bajaré a checar que mi lavadora no haya explotado. Además de que tengo que bañarme y cambiarme porque me invitaron al cine. Solo hay un cine en la ciudad que proyecta las películas en su idioma original (en todos los demás están traducidas al alemán) y tienen muy poquitas películas y muy poquitos horarios así que no quiero llegar tarde. ¿Sí les conté de la vez que los muchachos me pusieron a ver una película en ruso? No recuerdo si ya les platiqué pero la cosa es que no entendí ni papa. Ellos se reían y yo silbaba en mi mente y volteaba a ver el techo. Después les pondré una película mexicana. Digo, para desquitarme. ¿Alguna sugerencia? Espero sus comentarios.
Cuídense mucho & pórtense bien. Escuchen Samba pa' ti de Carlos Santana, que fue la canción de ayer... Procuren no salir porque a pesar de que es SUNday, el día de soleado no tiene nada. Ahora sí que, como diría Pedro Infante, parece que va a llover, el cielo se está nublando. Les dejo un beso. Gracias por haber leído.
Tschüss!
(:

que prefieres?
ResponderEliminar1) Exótica; ó
2)Funny Mexican girl...
jajaja... buenísimos los adjetivos que estas personas usan para describirte!
Juan!